Sin la diáspora, no hay reggaetón

For the English version of this article, please scroll down.


Bad Bunny ha estado ‘matando’ en todos los estadios donde ha llevado su gira, "World 's Hottest Tour". Sin embargo, había dos lugares donde todos tenían mayores expectativas sobre los conciertos ha dasarse en; Puerto Rico (PR) y la ciudad de Nueva York (NYC). Puerto Rico fue un punto de enfoque por razones obvias porque, ¿por qué Bad Bunny no daría uno de los conciertos más populares en la isla que lo llevó a la fama? Pero los conciertos en Yankee Stadium fueron los que los fanáticos, músicos y críticos esperaban ansiosamente. NYC siempre ha sido una ciudad importante para la producción musical, especialmente la música puertorriqueña y dominicana como el reggaetón y el dembow. Todos, especialmente yo, nos preguntábamos "¿A quién traerá Bad Bunny a Nueva York?¿Cómo será el espectáculo?". El concierto fue muy emocionante para alguien como yo que pasó de vivir en la isla donde se podía escuchar reggaetón 24/7 a vivir en los Estados Unidos donde debía esperar los domingos a las 10 pm para que DJ Bombero de Connecticut en Hot 93.7 hiciera noches de reggaetón. Pasé de escuchar reggaetón los domingos a ver a Bad Bunny en Yankee Stadium. Este ensayo se centrará en la ciudad de Nueva York, la influencia de la diáspora en los géneros musicales y Bad Bunny.

La ciudad de Nueva York es conocida por ser el segundo hogar de miles de puertorriqueños. La ciudad está llena de historias interminables, entre ellas, la lucha por la liberación puertorriqueña. Nueva York ha sido el hogar fuera de casa para muchos de nosotros. los díasporriqueños que tuvimos que dejar todo atrás en la isla por una variedad de razones. La mayoría de los puertorriqueños, si no todos, pueden decir o haber escuchado a alguien decir que conocen a un familiar o amigo que vive en NYC. La región noreste de los Estados Unidos se convirtió en una zona donde los puertorriqueños se establecieron debido a que ya tenían familias en estas áreas, por la necesidad de preservar la cultura, los empleos y la música. Nuestros abuelos, abuelas, tíos, tías y nosotros los geniales que nos encontramos en el medio sabemos cómo Nueva York ha influido en la industria de la música puertorriqueña, especialmente en la música de salsa. Fania All Stars hizo su debut en 1971 en el "Cheetah Lounge" de la ciudad de Nueva York (Negrón, 2015).


El Cheetah Lounge fue un conocido club nocturno durante la década de 1970. Aquí es donde las legendarias voces y talentos de la salsa dieron a conocer sus talentos como Héctor Lavoe, Willie Colón, Roberto Ronea, Cheo Feliciano y más (Negrón, 2015). El debut de Fania All Stars no solo fue un movimiento musical sino una declaración cultural para miles de puertorriqueños que viven en Nueva York. La música puertorriqueña y dominicana en Nueva York se volvió vital para miles de personas desplazadas de sus hogares. Esta música también sirvió como salvavidas para aquellas personas que nunca han estado en la isla. La salsa se convirtió en un libro de historia para aquellos que no tenían idea de qué se trataba ser puertorriqueño. Fania creó un sentido de comunidad, amor, resistencia y diversión que se alimentaba de aquellos puertorriqueños que acaban de mudarse de la isla y de aquellos que nunca lo han. Fania All Stars era para todos, especialmente para los nuyoricans. Fue gracias a los puertorriqueños que vivían en Nueva York que la salsa generó tanta fama. El consumo de salsa no se limitaba a los puertorriqueños, sino que también tenía músicos afroamericanos, blancos y asiáticos sintonizando el ritmo y los bailes que traía la salsa. Fania All Stars inspiró al grupo de salsa japonesa "Orquesta de La Luz" a ser uno de los grupos no puertorriqueños, no latinos/caribeños más icónicos que existen (Hosokawa, 2010). La influencia de artistas como Hector Lavoe, que conectó continuamente a los nuyoricans con la isla, creó un fuerte sentido de identidad cultural. Puertorriqueños, dominicanos y cubanos producían y participaban en la música en números más altos que nunca gracias a Fania All Stars (Hosokawa, 2010). Después de que Fania All stars hiciera su debut en 1971, en 1973, nació el hip-hop. El género del hip-hop también fue cocreado por puertorriqueños y dominicanos junto con afroamericanos y jamaiquinos en la ciudad de Nueva York (Ogbar, 2007). Raperos de hip-hop como Big Pun y Fat Joe han dado crédito a Fania en lo que respecta al éxito del hip-hop (Ogbar, 2007). Fue gracias a la fuerte base de fans que la Fania tenía, especialmente entre los nuyoricans que permitió a tantos nuyoricans entrar en el género del Hip Hop o consumirlo. Porque la salsa y el hip-hop eran tan puertorriqueños como una malta con una empanadilla de pizza en un caluroso día de verano. Fue gracias a esos nuyoricans e isleños que viajaban de ida y vuelta de la isla a los Estados Unidos que también contribuyeron a la fama del reggaetón.


En el exitoso podcast de Spotify, "LOUD" discute una perspectiva de los orígenes del reggaetón en un total de 10 episodios. Ivy Queen, quien narra los episodios, explica el impacto que Nueva York tuvo en ella y en el resto del género del reggaetón. Comienza dándole las gracias a Fania All Stars por romper el hielo, luego da crédito al hip-hop. Ivy Queen afirma que fueron los díasporriqueños quienes viajaron de un lado a otro durante el verano y las vacaciones de Nueva York a la isla o de la isla a Nueva York quienes son las mayores influencias en la música de reggaetón. ¿Por qué los díasporriqueños son influyentes en el reggaetón? Fácil, eran ellos los que viajaban de un lado a otro mostrando nuevos ritmos, palabras y música a sus primos y primas que luego transformaron el reggaetón junto con otros factores culturales y políticos (Rivera-Rideau, 2015). El punto es que los díasporriqueños, los nuyoricans merecen crédito en el nacimiento del reggaetón y Bad bunny dio ese crédito el fin de semana del 27 al 28 de agosto en el Yankee Stadium. Para hacer que su(s) concierto(s) en Nueva York sea aún más legendario, Bad Bunny se convierte en el primer artista latino en ganar el Artista del Año en los VMAs del 2022. Bad Bunny hizo historia en la ciudad de Nueva York durante su gira por el estadio mientras cantaba en vivo. Ese será un momento en la historia musical, puertorriqueña, caribeña, latina que se vivió a través de la diáspora puertorriqueña. Una vez más, haciendo de los díasporriqueños parte de la compleja y actual historia que se cruza más de lo que se desvía.


Como una chica isleña desplazada, viajé de Connecticut a Nueva York para ver a Bad Bunny al igual que miles personas más. Estaba muy emocionada de ver lo que Bad Bunny le iba a regalar a la multitud de NYC. No puedo mentir, el ambiente en el Yankee Stadium era muy puertorriqueño, desde el estilo y la jerga, hasta el ambiente del concierto. En primer lugar, el Yankee Stadium, le guste o no a la gente, es parte de la cultura puertorriqueña. Los Yankees llevan reclutando cada vez más durante las últimas décadas a jugadores puertorriqueños de béisbol. Además, se trata de un estadio que se encuentra en el Bronx donde la población de puertororriqueños y dominicanos es muy grande. Por lo general, Bad Bunny tiene un equipo de trabajo que conoce a su audiencia y su atención a más mínimo detalle es destacable. La lista de canciones para los conciertos en Nueva York difería de la de Puerto Rico, donde Bad Bunny agregó "I Like it like That", la canción que hizo con Cardi B y J Balvin. En lugar de hacer la transición de la canción como todos estaban acostumbrados a escuchar, abrió la canción con un remix de Fania All Stars. Miles y miles de puertorriqueños gritaron al escuchar la voz de Héctor Lavoe. Algunas personas en la multitud se emocionaron tanto que derramaron lágrimas. La voz de Héctor Lavoe se mezcló y se fusionó con la versión original de Pete Rodríguez de la canción "I like it", seguido por la versión de Cardi B. Una vez terminó, Bad Bunny gritó: "¡GRACIAS POR TODA LA MÚSICA QUE NUEVA YORK NOS HA DADO!". En ese momento, Bad Bunny reconoció el papel de la diáspora en su fama, su éxito y su música.

Conocía tan bien a su público y la historia de la ciudad, que llevó al escenario a OGs en la música reggaetón como Chencho y Arcángel. Ambos agradecieron a la ciudad de Nueva York y declararon que sin la ciudad, no estarían donde están. La última parte que realmente rindió homenaje a la diáspora fue cuando el legendario Romeo Santos subió al escenario. Tuvo una ovación de pie de cinco minutos. Bad Bunny hizo un jonrón al traer al Mr. So Nasty de regreso a su casa en el Bronx. Romeo Santos le preguntó a Bad Bunny si estaba bien que cantase una canción. Bad Bunny respondió con: "¿Cómo puedo decir que no? Esta es tú casa. Nueva York nos ha dado mucho al reggaetón, a Puerto Rico y a mí". Después de eso, grité por tres minutos de la emoción, porque históricamente es cierto. La diáspora ha dado tanto a la música, tanto a la historia, pero siempre quedan en el olvido. El reggaetón que amamos no hubiera sido lo que es hoy día si no fuera por Fania All Stars, Hip-hop o Nueva York. Lo que Bad Bunny hizo en el Yankee Stadium esas dos noches fue hacerle saber al mundo que no hubiera reggaetón sin la diáspora.


Edición de texto por: Samantha Nicole Pérez Vélez

 

There Would Be No Reggaeton Without the Diaspora

Bad Bunny has been killing it at every stadium during his “World’s Hottest Tour”. However, there were two places where everyone had their eyes on for this concert: Puerto Rico (PR) and New York City (NYC). Puerto Rico was a focal point for obvious reasons, why wouldn’t Bad Bunny give one of the hottest concerts to the island that made him? But the NYC concerts at Yankee Stadium were ones that fans, musicians, and critics waited anxiously for. NYC has always been important for producing music, especially Puerto Rican and Dominican music like Reggaeton and Dembow. Everyone, specifically me, wondered “Who is Bad Bunny bringing to NYC? How is this show going to be?”. The concert was so exciting for someone like me that went from living on the island where I could hear Reggaeton 24/7 to living stateside and having to wait for Sundays at 10 pm to hear Connecticut’s Dj Bombero come on Hot 93.7 and do Reggaeton nights. On August 27th, 2022, I went from 10 pm Reggaeton Sundays to seeing Bad Bunny in Yankee Stadium. This essay will focus on NYC, the diaspora’s influence on music genres, and Bad Bunny.

NYC is known to be the second home for thousands of Puerto Ricans. The city is full of never-ending history, the fight for Puerto Rican liberation, and more. New York has been the home away from home for many of us Diasporicans who had to leave everything behind on the island for a variety of reasons. Most Puerto Ricans, if not all, can say or have heard someone say that they know a family or friend that lives in NYC. The northeast region of the United States became an area where Puerto Ricans would settle due to already having families in these areas, and the want of culture preservation, jobs, and music. Our abuelos, abuelas, tios, tias, and us cool folks that fall in between know-how New York has influenced the Puerto Rican music industry, especially in Salsa music. Fania All Stars made their debut in 1971 in New York City’s “Cheetah Lounge” (Negrón, 2015).


The Cheetah Lounge was a well-known nightclub during the 1970s. Here is where Salsa's legendary voices and talents became known like Hector Lavoe, Willie Colon, Roberto Ronea, Cheo Feliciano, and more (Negrón, 2015). The debut of Fania All Stars was not only a musical movement but a cultural statement for thousands of Puerto Ricans living in New York. Puerto Rican and Dominican music in New York became vital for thousands of people displaced from their homes. This music also served as a lifeline for those who have never been to the island. Salsa became a history book for those who had no idea what being Puerto Rican was about. Fania created a sense of community, love, resistance, and fun that would be fed by Puerto Ricans. Fania All Stars was for everybody but especially for Nuyoricans.


Thanks to the Puerto Ricans living in New York, Salsa generated as much fame as it did. The consumption of Salsa was not limited to Puerto Ricans, as it also had African American, White, and Asian musicians tuning to the rhythm and dances that Salsa brought. Fania All Stars inspired the Japanese-Salsa group “Orquesta de La Luz” which came to be one of the most iconic non-Puerto Rican, non-Latino/Caribbean groups to exist (Hosokawa, 2010). The influence of artists like Hector Lavoe who continuously connected Nuyoricans to the island created a strong sense of cultural identity. Puerto Ricans, Dominicans, and Cubans were producing and engaging in music at higher numbers than ever before thanks to Fania All Stars (Hosokawa, 2010). After Fania All stars made their debut in 1971, in 1973, Hip-hop was born. Hip-hop was also co-created by Puerto Ricans and Dominicans alongside African Americans and Jamaicans in New York City (Ogbar, 2007). Hip-hop rappers like Big Pun and Fat Joe have credited Fania in regard to Hip-hop’s success (Ogbar, 2007). It was thanks to the strong fan base that the Fania had especially amongst Nuyoricans that allowed so many Nuyoricans to go into the genre of Hip Hop and consume it. Because Salsa and Hip-hop were as Puerto Rican as a malta with an empanadilla de pizza on a hot summer’s day. It was thanks to those Nuyoricans and islanders that would travel back and forth from the island to the stateside that also contributed to the fame of Reggaeton.


Spotify’s hit podcast, “LOUD” discusses a perspective of the origins of Reggaeton in a total of 10 episodes. Ivy Queen, who is the narrator of the podcasts explains the impact that New York had on her and the rest of the Reggaeton genre. She begins by giving thanks to Fania All-Stars for breaking the ice and then gives credit to Hip-hop. Ivy Queen states that the Diasporicans traveled back and forth from the island to New York during the holidays and were and still are the biggest influencers in Reggaeton music. Why are Diasporicans influential in Reggaeton? Easy, they were the ones traveling back and forth showing new rhythms, words, and music to their primos and primas who would then transform it into Reggaeton along with other cultural and political factors (Rivera-Rideau, 2015). The point is that Diasporicans and Nuyoricans deserve credit for the birth of Reggaeton and Bad Bunny gave that credit the weekend of August 27th to August 28th at Yankee Stadium. To make his New York concert(s) even more legendary, he became the first Latino Artist to win Artist of the Year in the 2022 VMAs. Bad Bunny made history in New York City during his stadium tour while performing live. That will be a moment in musical, Puerto Rican, Caribbean, and Latino history that was lived through the Puerto Rican diaspora. Once again, making Diasporicans part of the complex and ongoing history that intersects more than it deviates.


As a very much displaced island girl, I traveled from Connecticut to New York to see Bad Bunny like a thousand others. I was very excited to see WHAT Bad Bunny was going to give the New York City crowd. I cannot lie, the atmosphere at Yankee Stadium was very much Puerto Rican from the style to the lingo all the way down to the unspoken vibe of the concert. First and foremost, whether people like it or not, Yankee Stadium is a Puerto Rican staple. The Yankees baseball team has been recruiting Puerto Rican baseball players for decades. It is also located in the Bronx where the population of Puerto Ricans and Dominicans is very high. As usual, Bad Bunny had a staff that knew its audience and their attention to detail is a talent on its own. The song list for the concerts in New York differed from the one in Puerto Rico, where Bad Bunny added “I Like it Like That”, the song he collaborated with both Cardi B and J Balvin. Instead of transitioning the song, the way everyone is used to hearing it, he opened the song with a Fania All-Stars remix. Thousands amongst thousands of Puerto Ricans screamed hearing Hector Lavoe’s voice. Some people in the crowd got so emotional that tears ran down their faces. Hector Lavoe’s voice was mixed and merged with Pete Rodriguez’s original version of the song “I Like It” and then it transitioned into Cardi B’s version. Once the beat dropped, Bad Bunny yelled, “THANK YOU FOR ALL THE MUSIC NEW YORK HAS GIVEN US!”. It was at that moment when Bad Bunny acknowledged the role of the diaspora in his fame, his success, and his music.

He knew his audience and the history of the city so well. He brought to the stage OGs in Reggaeton music like Chencho and Arcangel. Both thanked NYC and stated that without the city, they would not be where they are today. The last part that truly paid homage to the diaspora was when the legendary, Romeo Santos came on stage and received a 5-minute standing ovation. Bad Bunny hit a home run by bringing Mr. So Nasty back to his home in the Bronx. Romeo Santos asked Bad Bunny if it was okay for him to sing a song. Bad Bunny replied, “How can I say no? This is your home. New York has given me Reggaeton, Puerto Rico, and me so much”. After that, I screamed for a solid 3 minutes because historically, it is true. The diaspora has given so much to music, and so much to history but always tends to be forgotten. The Reggaeton we love today would have not been what it is if it was not for Fania All Stars, Hip-hop, or New York. What Bad Bunny did at Yankee Stadium during those two nights was to let the world know that there would be no Reggaeton without the diaspora.

 

Text edited by: Samantha Nicole Pérez Vélez


230 views0 comments

Hasta Bajo Project: El Blog

Aquí la historia, la cultura, el reggaetón y las ideas (o sus fugas) entran en conversación y hacen magia. Abrimos nuestros brazos y oídos a voces tengan algo que contribuir a nuestro blog para ampliar nuestra perspectiva. Envía tus escritos a: hastabajoproject@gmail.com